
¿La muerte redime? No, pero si da ese momento de dignidad temporal hasta a los personajes más grotescos. Y por irónico que parezca la patética muerte de Pajarito, por descabello y remate en los tendidos, sin lidia, se convirtió en una suerte envidiable de perpetuidad. Su nombre ha quedado grabado en la memoria de taurinos y antitaurinos. Su “vuelo” lo convirtió en figura.
Qué tan grande sería, y será, su buena estrella, que este astado de Cuatro Caminos, se ha convertido en un personaje de ficción y título de Sin sangre Pajarito. Novela no apta para taurinos que va que “vuela” a convertirse en ese fenómeno editorial llamado best seller, con sus debidas proporciones dada su temática y su casi nula difusión e interés comercial, los cuales está revirtiendo, pues Gandhi y El Sótano, sin contar a las pequeñas librerías especializadas, han comenzado a hacerse de algunos ejemplares para su venta, por lo que es más fácil hallar este título, en estas grandes cadenas, que los clásicos: Más cornadas da el hambre, de Luis Spota, Historia verdadera de la evolución del toreo, de Pepe Alameda, o Muerte en la tarde, de Ernest Hemingway, por citar algunos ejemplos de grandes plumas, y ya no digamos los nuevos escritores: La puerta de los sustos. Panorámica del cuento taurino contemporáneo, del compilador Pepe Malasombra, o Tauromaquia mexicana, del periodista Heriberto Murrieta.
Tan oportuna ha sido la figura de Pajarito y la propuesta de lides incruentas, que el velo de su suerte lo extendió a Carlos Hernández González, autor del libro, quien recientemente confesara en una entrevista que va por una segunda tirada del material.
Extraños son estos fenómenos editoriales, que a veces dejan fuera o hacen imperceptibles títulos, sean o no taurinos, donde el miedo es contagioso, el salado sabor del sudor llena una boca o la devoción por una fémina llamada Macorina, endiosa a todas las mujeres hasta convertirla(s) en el mito más humano y perfecto, que sólo se conocen cuando un par de buenos amigos (gracias Ernesto Herrera y Jesús Alejo) le presentan a uno, unas Parábolas del silencio, de Eduardo Antonio Parra, publicado por Era.
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