12 de mayo de 2008

Adiós al mal de montera


Llegó el día. César Rincón dijo adiós a los ruedos, en su natal Colombia, con un apoteótico mano a mano con Enrique Ponce (quien también está próximo a dejar ese “mal de montera”, que lo ha hecho grande infinidad de tardes).

Santamaría de Bogotá, fue la sede. Abarrotada y cálida, esta plaza se entregó por completo. No conforme con premiar a los matadores con merecidas orejas, también indultó a dos astados, para luego ver partir, en hombros, a ambos toreros.

Mas, como no existe mejor voz que la de Rincón, he aquí que se reproduce un fragmento de la carta de despedida del maese colombiano, aparecida en mundotoro.com

“Ahora que me voy, feliz de haber sido torero y de ser torero para siempre, quiero dar las gracias a todos quienes me dieron una mano para conseguir lo alcanzado. Gracias a Dios, que me permitió vivir la dicha de mi profesión y me arropó en los momentos difíciles. Gracias a mi padre, porque me enseñó el amor al trabajo. A mi madre, que supo darme una voz de aliento y estimularme cuando todo comenzaba (…) A Juan José, un regalo de Dios, por darme la oportunidad de ser su padre. A Natalia, mi esposa, porque ha tenido el temple para acompañarme durante todos estos años. Gracias a todos cuantos pasaron por mi cuadrilla. Sin ellos no habría alcanzado nada. Fueron definitivos para triunfar. Son mi otra familia (…) Gracias al toro. Al toro bueno y al toro malo, porque entre los dos me dieron todo lo que yo tengo. Fue mi gran amigo y mi gran aliado. Y cuando me pidió el carné no tuve problema en mostrárselo. Y que me enseñó a enamorarme de él, hasta convertirme en criador (su ganadería: Las Ventas del Espíritu Santo, conformó el encierro de su despedida) (…) Gracias a Las Ventas, por ella fui y soy feliz, que es tenerlo todo. Su nombre está grabado en mi corazón, en mi ganadería. Gracias a todas las plazas del mundo. A la de México, que me acogió siempre con cariño, y a las plazas de Francia que me hicieron hijo suyo (…) Gracias a mi país y a la gente que ha estado conmigo todos estos años. Me siento orgulloso de ser colombiano y siempre salí a representarlo con la mayor devoción. Su amigo de siempre, César Rincón”.

No hay comentarios: